| El hombre ha echado mano de la poesía para
aliviar el espíritu y limar las heridas del corazón. La
poesía religiosa es si duda una de las más antiguas, en
San Juan de la Cruz, Teresa de Ávila, Sor Juana Inés de la Cruz
encontramos poesía limpia. Así como ellos, también hay muchos
poetas que han dejado en sus versos hermosas plegarias.
- Asómate, alma mía
- a este risueño despertar del mundo,
- y aunque la fuerza del dolor te abruma
- clama con tu ánimo: ¡Alegría!
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